domingo, 2 de julio de 2017

ANDRE NORTON, LA GRAN DAMA DE LA CIENCIA-FICCIÓN Y FANTASÍA



   Debo confesar, con vergüenza, que tenía a esta autora desde hace mucho pendiente en mi lista de pioneras de la ciencia-ficción por leer. Mi queridísmo y erudito amigo Alfredo (librero de Opar y colaborador de la editorial Valdemar), me había hablado de ella elogiando sus obras. Hace tiempo ya traté de encontrar alguno de sus libros más representativos en castellano, pero conseguirlos con una traducción decente es más ciencia-ficción y fantasía que la que propiamente escribió esta autora.


   Andre Norton quedó en mi lista de "ya te pillaré o tendré que esforzarme y leerte en inglés" y pasaron muchos años hasta que volví a tropezar con ella, por fortuna. Fue solo hace unos meses, leyendo el magnífico prólogo de la antología de cuentos de autoras de ciencia-ficción Mujeres y maravillas. En aquel recorrido por las grandes autoras de la ciencia-ficción anglosajona estaba ella, claro, y yo sentí que se me encogía el corazón al leer lo que resaltaban de su obra. Resumido, una gran autora de ciencia-ficción y fantasía que había sido bastante despreciada por sus colegas (casi todos hombres) escritores de género debido a que la mayoría de su producción literaria estaba destinada a un público juvenil. Como escritora de ciencia-ficción odio profundamente este tipo de menosprecio, puesto que considero, más que necesario, que se trabaje y se publiquen obras de ciencia-ficción básicas destinadas a un público juvenil, más allá del adulto, y que se propicie de esta manera el aumento de los aficionados a esta literatura. Los lectores de ciencia-ficción, por desgracia, no somos una gran multitud y no conseguiremos aumentar nuestra masa si no contamos con nuevas generaciones jóvenes que se sientan atraídas por este tipo de historias y no cohibidas por creer que es una literatura demasiado hard o extraña. Crear ciencia-ficción juvenil supone invertir en algo que amas y que quieres que perviva y aumente.


   Pese a ser menospreciada por muchos escritores de ciencia-ficción, se hizo imposible no reconocer el importante trabajo de esta señora y en 1977 fue la primera mujer galardonada con el Gandalf Grand Master of Fantasy Award por la World Science Fiction Society y en 1984 el Nebula Grand Master Award.Y a mí se me hizo imposible no tratar de leerla de una vez y aprovechar para adoptarla y darla a conocer por medio del proyecto "Adopta una autora". Admito que en un primer momento tenía la intención de adoptar a mi amada C.L. Moore (por favor, que alguien la coja y la trate como se merece), pero puesto que de esta dama ya había leído mucho y nada de Norton, me decidí por empezar dándome a conocer yo misma a una nueva autora. De momento solo he leído La patrulla estelar y tengo pendiente tres cositas más suyas que he conseguido, a la espera de poder hacerme con algo de su emblemática saga Witch World. Dicha saga de treinta libros son historias cercanas a la espada y brujería, más que a la ciencia-ficción y donde las "perversas" protagonistas son mujeres que quieren preservar a toda costa su virginidad para no perder sus poderes. Sin duda todo un ejercicio contra los prejuicios machistas que Norton tuvo que soportar al ser ninguneada por escribir género fantástico, en un mundo eminentemente dominado por  hombres.No en vano desde sus primeras novelas juveniles de aventuras y ciencia-ficción optó por el pseudónimo masculino Andre Norton, cuando su nombre real era Alice Mary Norton. Ella misma admitía que en los años treinta, cuando empezó a escribir sus novelas juveniles, se hacía más fácil ser leída si el público lector, principalmente masculino, asumía que se trataba de un autor.


   Muchos son los elementos que me han sorprendido al adentrarme en esta autora, tanto a la hora de conocer datos biográficos, como más puramente literarios. En lo biográfico es importante saber que ejerció el trabajo de bibliotecaria durante muchos años, especialmente en la sección infantil y juvenil, lo que debió, sin duda, motivarla para desear acercar la ciencia-ficción a ese sector del público. Intentó ejercer de librera (profesión de una servidora desde hace más de veinte años) y en 1941 compró una librería llamada Mistery House (bonito nombre, si alguna vez tengo una en propiedad la llamaré así) que por desgracia tuvo que cerrar para volver al trabajo de bibliotecas públicas. Tenía no más de 22 años cuando empezó a escribir y hasta la fecha de su muerte, el 17 de marzo de 2005 con 93 años, escribió 130 obras de diversas materias, aunque la mayoría de fantasía y ciencia-ficción, y 100 relatos cortos. Desde luego, toda una autora prolífica y una pena que de ella en España actualmente no exista nada en catálogo.


   Este es solo un pequeño esbozo de una gran mujer escritora de género fantástico cuyo legado ha influido a otras autoras que yo amo profundamente como C.J. Cherryh, Lois McMaster Bujold... Una mujer de la que espero seguir hablando y descubriendo (para mí beneficio y para el de todos) en próximas entradas. La siguiente será la reseña de La patrulla estelar, una space-opera que me ha sorprendido por su mensaje humano. Mientras tanto os ofrezco el saludo de los buenos exploradores de la Patrulla Estelar: ¡Cielos despejados!


 



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2 comentarios:

  1. Hola, preciosa, qué bueno verte por estos lados de nuevo! Como siempre, es un placer leerte, y más con este tema. Tengo una cierta debilidad por los autores olvidados, y quizás más cuando son mujeres ninguneadas por su género (me sale una cosa toda fighter de adentro). Así que sin dudas esta mujer tan genial queda dentro de mi lista de MUST READ. Y voy a estar atenta cuando vaya a librerías (sobre todo ahora que voy a andar por Buenos Aires). Me encantaría saber más, así que voy a estar esperando tus próximas entradas al respecto <3
    Un besote gigante.

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    1. ¡Hola, amor! Siempre es un placer para mí que te pases por mis mundos, aunque los tengo más que abandonados. Seguiré dando visibilidad a esta gran dama, pues lo merece. Mil gracias por leerme y por todo. Besotes

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